Entrevista de Adolfo López en La Razón

“Todo cuanto hacemos da lugar a nuevas materias primas que son usadas en la cadena de valor industrial de todo el mundo”
Adolfo López Aguayo, presidente y CEO de RMD, explica a La Razón cómo su compañía da una segunda vida a los residuos.

En una reciente conversación con el periódico de alcance nacional La Razón, nuestro presidente y CEO, Adolfo López Aguayo, compartió su perspectiva y reflexiones sobre el pasado, presente y futuro de RMD. Durante este encuentro distintivo, López abordó temas cruciales; desde la estrategia empresarial hasta la RSC (responsabilidad social corporativa), delineando su visión sobre la innovación y el papel crucial de la empresa en la sociedad contemporánea. En un mundo donde los recursos escasean cada vez más, la relevancia de RMD adquiere un gran protagonismo. La misión de la empresa: reintroducir en la cadena industrial los residuos destinados a una descomposición prolongada en el tiempo por miles de años, se presenta como una alternativa clara y comprometida con la sostenibilidad ambiental. Al desentrañar las palabras de nuestro director ejecutivo en esta entrevista exclusiva, nos sumergimos en la esencia de la compañía, descubriendo y desentrañando los cimientos que propulsan nuestro crecimiento y éxito. Acompáñanos en la lectura de esta entrevista, donde exploraremos las ideas clave que han dado y dan forma a nuestra empresa bajo la mirada crítica y comprometida de La Razón.

“Su empresa nació en 1991 ya con el propósito de dar una segunda vida a los residuos. Desde entonces, han ampliado su campo de actuación. ¿Puede resumirnos su evolución a lo largo de estos más de 30 años?

RMD nació en el año 1991 como su propio nombre indica, con vocación de recuperar materiales diversos. Hemos seguido desde nuestra constitución las prioridades marcadas por la comunidad europea en el tratamiento de residuos. Inicialmente comenzamos con el reciclaje de cables eléctricos de cobre y aluminio, tanto de baja como de alta tensión y de cables telefónicos. En el año 2000, tras nuestro traslado a las actuales instalaciones, comenzamos con el tratamiento para la reutilización, reciclaje y valorización de neumáticos fuera de uso (NFUs). A partir del año 2006 expansionamos nuestras actividades construyendo dos sedes, una en Aznalcollar en la provincia de Sevilla y otra en Santa Perpetua de la Moguda en la provincia de Barcelona. También creamos empresas filiales en Francia, Marruecos y Perú, bien para proveernos de materias primas o para la venta y el desarrollo vertical de nuestros productos terminados fabricados en España. La evolución de las producciones y ventas fue vertiginosa, siendo nuestra implantación pionera en términos medioambientales en un sector inmaduro en aquellos orígenes respecto de lo que acontecía en el resto de Europa. Nuestra implantación permitió dar otra alternativa a la quema de cables, que en aquella época se venía haciendo para así recuperar el metal conductor de los cables que quedaban en desuso. Nosotros proponíamos un reciclaje mediante el cual y tras un proceso de trituración electromecánica en cascada, separábamos el metal conductor de la envoltura plástica envolvente consiguiendo un metal libre de impurezas y de la misma calidad que los que eran extraídos de la tierra. Posteriormente y aprovechando nuestra tecnología y experiencia, decidimos embarcarnos en el reciclaje de neumáticos fuera de uso. Es de resaltar que todo cuanto hacemos da lugar a nuevas materias primas que son usadas en la cadena de valor industrial de todo el mundo.

RMD ha creado un departamento propio de I + D + i con el que han colaborado en proyectos con diferentes institutos tecnológicos, universidades y otras empresas. ¿De qué proyecto se siente más orgulloso? ¿Están trabajando en algún nuevo campo?

En cada momento hemos investigado en aquellos procesos que considerábamos interesantes a futuro para desarrollar nuevas líneas de negocio tanto horizontal como vertical para el aprovechamiento de nuestros productos terminados. Cada uno ha dado origen a nuevos procesos o a la mejora de nuestra tecnología durante nuestra trayectoria industrial. En la actualidad estamos desarrollando procesos a través de los cuales damos una nueva vida a ciertos residuos, en concreto a los NFUs. Conseguimos esculturizar el caucho procedente del reciclaje de los neumáticos que han llegado al final de su vida útil hasta convertirlos en cualquier figura, como son piezas de ajedrez de distintos tamaños o figuras de hiperrealistas de animales, pero, sobre todo, nuestra actividad está en la construcción de mobiliario urbano de distinta índole haciendo este más sostenible que los de fabricación tradicional. También estamos desarrollando un proyecto llamado Recibil, en conjunto con Eurecat y Endesa que fomenta e incrementa la circularidad de las baterías de vehículos híbridos y eléctricos y desarrolla nuevos protocolos de identificación de usos, a través del análisis de ciclo de vida, para baterías de segunda vida. RECIBIL tiene el objetivo de ayudar a los distintos agentes – fabricantes de automóviles, usuarios de baterías, empresas de reciclaje, etc – en el proceso de gestión de final de vida de la flota de vehículos eléctricos que se prevé desplegar a nivel europeo y mundial en los próximos años, así como en todas las operaciones de reciclado y valorización.

El compromiso social de RMD es otra de sus señas de identidad, basado en la sostenibilidad y la protección del medioambiente. ¿En qué tipo de acciones participan?

Dentro de nuestra responsabilidad social corporativa, la cual diseña la estrategia que aporta soluciones, mejoras y ayudas a la sociedad a través del liderazgo y de manera voluntaria, tenemos nuestra seña de identidad por razones de nuestra actividad y el querer hacer con un marcado significativo hacia la sostenibilidad medioambiental. RMD participa como socio «signatory» en Naciones Unidas para el pacto mundial y tenemos el compromiso social de conseguir nuestra neutralidad climática antes del año 2030. Este hito, junto al querer dar a conocer nuestra capacidad de reciclar y conseguir convertir un residuo en algo útil, ha generado la maravillosa idea de llevar a cabo un torneo de ajedrez jugado con piezas construidas de caucho de tamaños diversos logrando persuadir a docentes de innumerables colegios para que los niños de diferentes edades puedan valorar a través del juego de ajedrez lo que es el reciclaje y en lo que se puede convertir un residuo. Asimismo, trata de mejorar las habilidades sociocognitivas de los niños y fomentar la inclusión entre ellos. Actualmente RMD está desarrollando la tercera edición de este torneo escolar conocido como «Pequeños gigantes», consiguiendo que cada año se sumen nuevas ciudades al evento. En concreto, este año se jugará en Santander, Oviedo, Zamora, Valladolid y León, además de otras localidades previas a las finales provinciales enumeradas anteriormente.

¿Cómo se han propuesto alcanzar la neutralidad climática en 2030?

Desde hace años, nuestra empresa está certificada en la ISO 14064, por lo que ya tenemos una metodología para el cálculo de nuestra huella de carbono. Somos una empresa en la que los procesos industriales están basados en la trituración electromecánica de los residuos que tratamos para la separación de sus componentes y la reintroducción de materias primas en la cadena industrial. Somos una empresa electro intensiva, por lo que el factor de consumo eléctrico es primordial en nuestros procesos. Por ello, el primer hito es conseguir neutralizar al máximo nuestros consumos eléctricos, siendo éstos lo más auto suficientemente posible. Hemos construido en las inmediaciones de nuestras factorías plantas fotovoltaicas capaces de suministrar eléctricamente una gran cantidad de energía eléctrica renovable, libre de CO2. Estamos proyectando el aumento de potencia de sendas plantas colocando más paneles fotovoltaicos y estudiando la posibilidad de colocar energía eólica que alterne con los vacíos de producción de la radiación solar. También estamos estudiando la posible colocación de acumuladores de energía capaces de almacenar la energía sobrante para inyectarla cuando la radiación solar y producción fotovoltaica sea menor a los consumos demandados en las factorías. Pero somos consciente de que, si queremos conseguir el pleno de la neutralidad en los tres alcances, sobre todo las emisiones indirectas producidas por los transportes de materias primas o productos terminados, tendremos que utilizar sumideros de CO2 para tal fin. Por ello RMD está convirtiendo terrenos en desuso en bosques que actúan como sumideros de CO2 al conseguir capturar el CO2 convirtiéndolo en carbono o dicho de otro modo en masa arbórea liberando a la vez oxígeno. Hemos plantado más de 16.000 árboles en una extensión de 113.000 m2 constituyendo dos bosques en las cercanías a nuestra factoría de RMD en Ardoncino en la provincia de León y el ministerio de transición ecológica nos los ha certificado como proyectos de absorción y compensación de CO2. El año próximo tenemos previsto plantar 50.000 árboles en una extensión de más de 230.000 m2 y conseguir unas absorciones y compensaciones superiores a 150.000 TM de CO2 durante el tiempo de permanencia mínimo de 45 años de crecimiento de nuestros bosques. De esta manera, queremos conseguir nuestra neutralidad climática y obtener el sello identificativo de que todos nuestros productos son libres de CO2.

¿Hay proyectos de expansión en el corto plazo?

Los proyectos de expansión están determinados por la propia actividad que desarrollamos. Desde nuestros comienzos en 1991, donde solo reciclábamos cables eléctricos de cobre y aluminio, aprovechando únicamente el metal conductor, es decir, cobre o aluminio que volvíamos a introducir en la cadena industrial para su consumo nuevamente, hasta la actualidad, donde nuestras materias primas que además de ser mayores en cantidad recibimos más residuos para su reciclaje, conseguimos aprovechar un porcentaje muy elevado de los materiales que componen los residuos que recibimos, entregando a la industria como nuevas materias primas o productos más del doble en % de lo que en los comienzos en 1991 conseguíamos. Por tanto y, teniendo como objetivo aprovechar todos los residuos que recibimos al 100% siguiendo las prioridades marcadas por la comunidad europea en materia de gestión de residuos, sabiendo que son Reutilizar, Reciclar y Valorizar hasta conseguir vertido «cero» y pasar del 91% de aprovechamiento de nuevas materias primas al 100% en un futuro cercano. Todos nuestros proyectos están encaminados en estas direcciones; conseguir vertido «cero» y conseguir la neutralidad climática modernizando nuestras tecnologías.

¿Echan de menos la ayuda o colaboración de las administraciones en el sector del reciclaje? ¿De alguna más en concreto?

El sector en el que nos encontramos está en las agendas de los objetivos del cambio climático y, desde distintas administraciones, se ofrecen ayudas financieras a la investigación e implantación de nuevos procesos. Es un sector actualmente muy determinante en la ayuda y mejora de los ecosistemas y del clima y que sin duda los resultados ya son un presente.

¿España y sus empresas están a la cabeza en este terreno?

Desde nuestra implantación en el año 1991 hasta hoy, España en materia de tecnología de la recuperación y reciclaje ha tenido un espectacular desarrollo y considero que estamos en la cabeza tecnológica en toda la cadena de valor en cuanto a la gestión de residuos. Desde el año 2005 y en los sucesivos, hasta el año 2011, con la ley de Responsabilidad ampliada del productor, por la que los productores son responsables de los productos que fabrican una vez llegados al final de su vida útil, hasta los propios reutilizadores, recicladores o valorizadores y también los últimos de la cadena industrial que reciben nuevas materias primas en muchos casos de la misma calidad que las que se extraen de a tierra, conseguimos así entre todos preservar el medioambiente y recibir residuos ilimitados que todos generamos en nuestra actividad socio económica y resguardamos los recursos finitos existentes en nuestro planeta. Hay que destacar que todas las acciones administrativas encaminadas a la mejora de la gestión de residuos son gracias a la unión de empresas en los distintos países a través de las asociaciones representantes de las mismas, las cuales junto con los funcionarios de la acción pública desarrollan leyes encaminadas a conseguir el objetivo, en nuestro caso, de preservar el medio ambiente utilizando las tecnologías disponibles. A este respecto, debo de mencionar nuestra Federación Española de la Recuperación y Reciclaje que sin ellos hubiera sido más lento el desarrollo del sector.”

Enlace a la entrevista original: https://www.larazon.es/tueconomia/nuestros-proyectos-tienen-como-objetivo-vertido-cero_2024030365e1944f566e5f00019c01e5.html

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